Embalses del Valle de Aburrá siguen en alerta
El consumo baja, pero aún no alcanza la meta de EPM
Los embalses que abastecen al Valle de Aburrá permanecen entre el 60 % y el 65 % de su capacidad. Aunque el consumo de agua disminuyó, EPM advierte que el ahorro todavía debe aumentar para enfrentar los próximos meses.
Los embalses del Valle de Aburrá continúan bajo vigilancia por la reducción de sus reservas, pese a que durante los últimos días se registró una disminución en el consumo de agua de los hogares. El reporte más reciente de EPM muestra avances en los tres sistemas de abastecimiento, pero también confirma que las metas de ahorro todavía no se cumplen completamente.
La situación se presenta mientras Antioquia enfrenta condiciones asociadas al fenómeno de El Niño, con menores precipitaciones y una reducción importante en los caudales que alimentan las fuentes utilizadas para el suministro de agua potable.
De acuerdo con las cifras reportadas para el lunes 28 de septiembre, Piedras Blancas, La Fe y Riogrande II presentaron reducciones en el consumo. Sin embargo, las diferencias entre las zonas son importantes y mantienen la necesidad de continuar con las medidas de ahorro.
Los embalses perdieron reservas durante cinco meses
Los sistemas de abastecimiento han registrado una reducción importante de sus niveles durante los últimos meses.
En mayo de 2026, los tres sistemas se encontraban en un promedio cercano al 80 % de su capacidad. Ahora, los niveles se ubican aproximadamente entre el 60 % y el 65 %.
La disminución se ha producido antes de que llegue la etapa más exigente prevista para el actual fenómeno climático, razón por la cual EPM mantiene el llamado a reducir el consumo.
El comportamiento de las lluvias también influye directamente en esta situación. Septiembre, que históricamente suele presentar precipitaciones importantes, ha tenido registros considerablemente inferiores a los esperados.
Piedras Blancas presenta el mayor avance
Aunque los tres sistemas registraron ahorro, Piedras Blancas fue el que más se acercó al objetivo establecido por EPM.
En los hogares abastecidos por este sistema se alcanzó una reducción de 84 litros diarios por vivienda, mientras la meta es de 92 litros.
El resultado incluye el efecto de las interrupciones programadas y el ahorro voluntario de los usuarios.
La diferencia es mucho mayor en los otros dos sistemas. En La Fe se registró un ahorro de 35 litros diarios por hogar y en Riogrande II llegó a 37 litros, frente a una meta de 70 litros en ambos casos.
La Fe y Riogrande II todavía están lejos de la meta
La situación de estos dos sistemas concentra parte de la preocupación de EPM.
La Fe abastece principalmente sectores del sur del Valle de Aburrá, mientras Riogrande II tiene influencia en Bello, Copacabana, Girardota y zonas del norte y noroccidente de Medellín.
En ambas áreas, el ahorro alcanzado representa aproximadamente la mitad de la reducción esperada por EPM.
Esto significa que la disminución del consumo debe mantenerse y aumentar para generar un margen suficiente antes de los meses en los que podrían presentarse las condiciones más exigentes de la temporada seca.
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Menores caudales aumentan la preocupación
La situación de los embalses no depende únicamente del consumo de los usuarios. También está relacionada con la cantidad de agua que llega a los sistemas.
EPM ha señalado que los caudales que alimentan los embalses han sufrido reducciones importantes. Esta disminución limita la capacidad de recuperación de las reservas y hace que cada litro ahorrado tenga mayor importancia.
En ese contexto, una reducción temporal del consumo no es suficiente. La empresa busca que el ahorro se mantenga durante las próximas semanas para que el sistema pueda llegar con mejores reservas al periodo más crítico.
Noviembre aparece como fecha clave
EPM ha identificado noviembre como un punto de referencia para evaluar cómo se encuentra el sistema de abastecimiento antes de la etapa más compleja del fenómeno de El Niño.
El nivel que tengan los embalses para entonces dependerá de varios factores: las lluvias, los caudales de entrada y el consumo de los hogares.
Por eso, aunque puedan registrarse lluvias puntuales en Medellín y el Valle de Aburrá, la recomendación es no interpretar esos episodios como una recuperación definitiva de las reservas.
La evolución tendrá que analizarse durante varias semanas.
Podrían aumentar las interrupciones
Las medidas de interrupción programada hacen parte de la estrategia para disminuir la demanda de agua en los sectores más comprometidos.
EPM ha advertido que, si no se alcanzan las metas de ahorro, será necesario evaluar nuevas interrupciones en diferentes zonas.
El objetivo es evitar que la disminución de las reservas llegue a un punto que comprometa la capacidad de respuesta del sistema durante los meses más secos.
Por ello, la empresa insiste en que las interrupciones no sustituyen el ahorro voluntario. Ambas medidas deben funcionar conjuntamente para reducir la presión sobre las fuentes de abastecimiento.
Hábitos que ayudan a reducir el consumo
El ahorro puede comenzar con acciones sencillas dentro de cada vivienda.
Utilizar la lavadora únicamente cuando tenga una carga completa permite reducir el número de ciclos. También es posible recoger el agua del último enjuague y reutilizarla en labores de limpieza.
En el baño, cerrar la llave mientras se cepillan los dientes y reducir el tiempo de la ducha son medidas efectivas. También se puede recoger el agua que sale mientras se espera a que la ducha se caliente.
En la cocina, cerrar el grifo mientras se enjabonan los platos evita que grandes cantidades de agua potable terminen directamente en el desagüe.
EPM también recomienda evitar el lavado innecesario de vehículos, patios y fachadas durante esta coyuntura.
Preguntas frecuentes sobre los embalses del Valle de Aburrá
¿En qué nivel están los embalses?
Los tres sistemas que abastecen al Valle de Aburrá se encuentran aproximadamente entre el 60 % y el 65 % de su capacidad, de acuerdo con el reporte conocido esta semana.
¿Qué embalses abastecen al Valle de Aburrá?
Los principales sistemas mencionados por EPM son Piedras Blancas, La Fe y Riogrande II. Cada uno atiende diferentes sectores de Medellín y municipios del área metropolitana.
¿El consumo de agua está bajando?
Sí. Los tres sistemas registraron reducciones en el consumo en el reporte del 28 de septiembre. Sin embargo, las metas establecidas por EPM todavía no se alcanzan.
¿Dónde se está ahorrando más agua?
Piedras Blancas registró el mayor avance, con 84 litros diarios de ahorro por hogar frente a una meta de 92 litros.
¿Qué pasa con La Fe y Riogrande II?
En La Fe se alcanzaron 35 litros diarios de ahorro por hogar y en Riogrande II, 37 litros. La meta para ambos sistemas es de 70 litros diarios.
¿Podrían presentarse más cortes de agua?
EPM ha advertido que, si el consumo no disminuye lo necesario, podrían establecerse nuevas interrupciones programadas en otras zonas.
¿Hasta cuándo podría extenderse el fenómeno de El Niño?
La información entregada por EPM señala que la fase más crítica podría prolongarse hasta abril de 2027. La evolución dependerá del comportamiento de las lluvias, los caudales y las reservas disponibles.
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La situación todavía requiere ahorro sostenido
La reducción reciente del consumo representa un avance, pero los niveles de los embalses muestran que el Valle de Aburrá todavía enfrenta un escenario que requiere precaución.
La diferencia entre las metas y el ahorro alcanzado en La Fe y Riogrande II demuestra que todavía existe un margen importante para disminuir el consumo.
Mientras las autoridades siguen evaluando las condiciones climáticas y las reservas, el comportamiento de los hogares será uno de los factores que pueden contribuir a disminuir la presión sobre los sistemas de abastecimiento.
Por ahora, el mensaje de EPM es mantener el ahorro de agua de manera sostenida y evitar consumos que no sean indispensables.


