Nueva fórmula contra la violencia: Bloques de seguridad para frenar crímenes en Medellín y otras ciudades.
Abelardo de la Espriella anuncia mano dura contra el crimen y el fin de la paz total.
El presidente electo, Abelardo de la Espriella, confirmó que su gobierno pondrá en marcha una ambiciosa estrategia de seguridad desde el primer día de mandato. Bloques de seguridad urbana, el busca frenar el conflicto interno en las principales ciudades del país.
Una estrategia inmediata contra la criminalidad
A pocas semanas de su posesión, De la Espriella dejó claro que su política de seguridad será contundente. El próximo 7 de agosto, día en que asumirá oficialmente la presidencia, firmará una serie de decretos orientados a combatir la delincuencia y recuperar el control territorial.
El eje central de esta ofensiva será la creación de los Bloques de seguridad urbana, una estructura diseñada para intervenir en ciudades con altos índices de violencia como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga.
Según el mandatario electo, esta estrategia buscará articular esfuerzos entre autoridades locales y nacionales para ejecutar operaciones coordinadas, ajustadas a las necesidades específicas de cada territorio.
Coordinación con alcaldes y acciones focalizadas
Como parte del plan, el presidente electo convocó a los alcaldes de las principales ciudades del país con el objetivo de diseñar una hoja de ruta conjunta. La intención es que cada ciudad cuente con acciones focalizadas que permitan combatir delitos como la extorsión, el hurto y los homicidios.
A través de sus redes sociales, De la Espriella fue enfático en su mensaje: “No más extorsiones, atracos y homicidios en nuestra patria”, reafirmando su compromiso con una política de seguridad más estricta.
Aunque aún no se conocen detalles sobre la estructura operativa, el presupuesto o el cronograma de implementación de los Bloques de seguridad urbana, el anuncio ya marca un giro significativo en la política de seguridad nacional.
El fin de la política de paz total
Otro de los pilares del nuevo gobierno será el desmonte de la política de “paz total”, impulsada por la administración saliente. De la Espriella aseguró que esta estrategia favoreció a los grupos armados y debilitó la autoridad del Estado.
En ese sentido, anunció que revisará los acuerdos existentes y conformará un equipo especializado para evaluar el marco jurídico que sustentó dichas negociaciones.
“La paz total fue impunidad total”, afirmó el presidente electo, quien además confirmó que solicitará la reactivación de órdenes de captura suspendidas durante los procesos de diálogo.


